Han pasado casi cuatro meses desde la suspensión de los servicios de visado de rutina en todo el mundo en respuesta a la pandemia de coronavirus. El Departamento de Estado de Estados Unidos está reanudando gradualmente la emisión de visas en las embajadas y consulados de Estados Unidos. Desde marzo, solo han brindado citas de emergencia y servicios de visa de situación crítica.
El Departamento anunció la reanudación de los servicios consulares de rutina en función de las condiciones de salud del país en el que se encuentra, con el fin de garantizar la seguridad de su fuerza laboral en las embajadas y consulados estadounidenses en todo el mundo. Además, destacó que todos los consulados y embajadas están implementando una guía de seguridad sanitaria para ingresar a un recinto del Departamento para proteger al personal diplomático y a los solicitantes de visa:

  • Distanciamiento físico.
  • Programar menos entrevistas simultáneamente.
  • Desinfección frecuente de áreas de alto contacto.

El Departamento no puede detallar una fecha específica en la que una embajada o consulado reanudará los servicios de visas consulares o volverá al mismo ritmo de procesamiento de visas antes de la crisis del COVID-19. Es por eso que se alienta a los solicitantes de Visa a monitorear el sitio web de sus respectivas instalaciones consulares para obtener información adicional sobre el estado operativo, los servicios consulares ofrecidos y la disponibilidad de citas.

Otros puntos mencionados en la declaración:

  • Los cambios no afectan el Programa de exención de visa, lo que permite a los ciudadanos de los países participantes viajar a los Estados Unidos por turismo o negocios.
  • Las órdenes ejecutivas del presidente Trump sobre restricciones de viaje siguen vigentes.

Los servicios de Visa que los extranjeros pueden recibir en los consulados y embajadas de Estados Unidos:

  • Personas con necesidades urgentes de viaje.
  • Estudiantes con visas F-1 y M-1 y algunas visas J-1 para visitantes de intercambio.
  • Visas de inmigrante para algunos familiares de ciudadanos estadounidenses en consonancia con la proclama presidencial que suspende el ingreso de extranjeros que presenten un riesgo para el mercado laboral.